Julio César Tello nació en Huarochirí, en la sierra de Lima, el 11 de abril de 1880. Desde muy joven se despertó en él la inquietud por la ciencia y por la investigación. Por ese motivo estudió la carrera de medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, graduándose en esa Facultad el 16 de noviembre de 1908.

Sus estudios de medicina fortalecieron su vocación por la investigación rigurosa sobre el hombre. Esta característica se manifestó cuando obtuvo el grado de doctor en Ciencias Antropológicas en la prestigiosa Universidad de Harvard en los Estados Unidos, en 1911.

La perspectiva que le dio el conocimiento de la medicina y de las ciencias antropológicas abrió para él un camino sumamente estimulante: estudiar los orígenes de las culturas peruanas, tan ricas y complejas.

Es considerado el padre de la arqueología peruana porque fue el primero que se propuso estudiar, con la rigurosidad y métodos adecuados, la formación y la naturaleza de las culturas antiguas de nuestro país, convencido de que era la única manera de comprender al Perú actual.

Tello sabía que las naciones sólo pueden crecer en armonía cuando estudian y reconocen su pasado. Por eso es tan importante estudiar la Historia del Perú, porque de esta manera se construyen y fortalecen las raíces de nuestra identidad.

EXCAVANDO EN LA HISTORIA
Julio César Tello estudió muchas culturas peruanas, como por ejemplo la cultura Paracas. Entre sus libros más importantes destacan: El origen de las civilizaciones antiguas e Introducción al estudio de las civilizaciones de Paracas.

Sin embargo, su principal interés estuvo en el estudio de la cultura Chavín. Tello creía que Chavín fue la cultura madre de las civilizaciones andinas posteriores que se desarrollaron en el Perú. El aporte de Tello en este sentido es invalorable: dio a conocer al mundo una gran cultura peruana desarrollada en Ancash a partir del siglo IX a.C, en la zona de Chavín de Huántar y en los valles de Cupisnique, Casma, Nepeña y Lambayeque. Entre las expresiones más conocidas de esta cultura está el gran Castillo Chavín, adornado por las famosas cabezas clavas, el obelisco Tello y la representación estilizada de una deidad felina representada en la cerámica negra, joyas, armas y relieves en piedra de sus construcciones y monolitos.

El Castillo de Chavín fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1985. Las investigaciones del profesor Tello sobre Chavín permitieron no sólo determinar su enorme importancia en el nacimiento de las culturas peruanas, sino también comprender el proceso de formación de las mismas.

Apasionado por la arqueología peruana, Julio C. Tello fundó en 1924 el Museo de Arqueología y estimuló a muchos jóvenes investigadores para que continúen con la tarea de descubrir las culturas prehispánicas del Perú.

El profesor Julio César Tello fue un gran científico e investigador de las culturas del antiguo Perú. Pero fue, antes que nada, un peruano enamorado de su país, que sabía que la grandeza y fortaleza de los hombres y mujeres que construyeron los fabulosos templos y fortalezas en la antigüedad es la misma de los peruanos de hoy, que pueden, si se lo proponen, construir una nación feliz para todos. En ese esfuerzo se comprometió hasta el 7 de junio de 1947, fecha de su muerte.